El autoconsumo energético es el uso de la energía generada por uno mismo mediante una instalación – por ejemplo, de energía solar fotovoltaica – para el consumo propio.

Las instalaciones de energía solar fotovoltaica suelen dividirse en instalaciones conectadas a la red o instalaciones aisladas (sin conexión con la red). Normalmente se llaman instalaciones de autoconsumo a las conectadas a red que sirven para reducir nuestra factura de la luz.

En España existen unos cargos sobre la energía autoconsumida que conocemos como “impuesto al sol”. Este impuesto solo afecta a las instalaciones conectadas a red. Las instalaciones fotovoltaicas aisladas de la red no tienen ningún tipo de impuesto o cargo.

Las instalaciones de autoconsumo conectadas a red se conectan en el interior de una red de consumo (la instalación eléctrica de nuestro local, vivienda, oficina o nave).

Normalmente no utilizaremos almacenamiento de energía mediante baterías en este tipo de instalaciones, ya que se puede recurrir a la red eléctrica en los casos de baja o nula generación de energía por parte de los paneles solares.

Se pueden utilizar baterías para almacenar parte, o toda, la energía procedente de la instalación solar durante el día y usarla en las horas que no hay sol. Esto ocurrirá cuando nuestras necesidades de electricidad durante las horas de sol estén cubiertas y la instalación solar sea capaz de suministrarnos más energía. Con esto conseguiremos aumentar el % de nuestra demanda que queda cubierta con energía solar.

Esta modalidad de autoconsumo está regulada en España por el Real Decreto 900/2015. Este RD distingue dos modalidades de autoconsumo:

Modalidad tipo 1

Es la modalidad en la que se encuentra la mayoría de los pequeños consumidores. Para contratos de consumo menores de 10kW no aplica el “impuesto al sol”.

Modalidad tipo 2

Se trata de instalaciones medianas o grandes, generalmente de empresas, destinadas al consumo propio y que a su vez realizan venta a red del excedente de energía generada. Esto implica una serie de obligaciones administrativas como el alta en el CAE (Código de Actividad y Establecimiento) y tributación IVA trimestral, pago del impuesto del 7% sobre la generación, etc.

Otras ventajas:

Además de ser una buena inversión, las instalaciones de energía solar fotovoltaica cuentan con estas otras ventajas:

  • Cuida el medio ambiente. El uso de energías renovables es una de las herramientas principales para luchar contra el cambio climático.
  • Imagen. Hoy en día es una buena herramienta de marketing el poder decir que nuestra empresa usa energías renovables.
  • Ayuda a mantener un coste de la electricidad fijo. Con la instalación solar sabemos lo que nos va a costar el kWh que autoconsumamos, mientras que la E consumida de la red tiene un valor variable, últimamente con subidas significativas.
  • Aumenta el valor de la casa, local o nave. Es una infraestrucutura que hace que el valor del edificio aumente hasta un 3-4%.
  • Crea puestos de trabajo y ayuda a la economía local.